Compra Fetish Fustas, Palas o Látigos

Fustas / Palas

Las fustas y palas son el artilugio perfecto para los amos (dominantes) que desean castigar a su sumisa.

De todos los materiales y tamaños, Sexshop Boudoir está a la vanguardia.

Un juguete imponente

Desde el estreno de 50 Sombras de Grey, esta clase de accesorios se ha convertido en los portadores perfectos para brindar dolor y excitación en muchas parejas que practican el BDSM.

De hecho, los azotes y el “spanking” se han convertido en el juego morboso por excelencia donde, bajo las reglas y el consentimiento indicado, el amo azota a su sumiso para que cumpla ciertas órdenes, siendo necesario el uso de juguetes como: azotadores, palas, fustas o látigos.

Adaptadas a tu gusto

En el juego de dominación, esta clase de artilugios son los complementos perfectos para agregar ese toque morboso y excitante típico del BDSM. Por ello, si posees dudas sobre qué accesorio elegir, a continuación te hablaremos de los más importantes:

Palas: El complemento perfecto para una sesión de spanking. Se trata de un juguete rígido con forma de pala o paleta, el cual puede estar fabricado de diferentes materiales (como madera o silicona), diseños y grosor.

Fustas: Un accesorio BDSM más dinámico, es una vara compuesta en el extremo por una pieza que permite ofrecer azotes. Por lo general, esta pieza está constituida por un rectángulo doblado a la mitad de cuero, el cual emite un sonido al entrar en contacto con la piel del sumiso. Los modelos de esta clase de complemento varían, en algunos casos está fabricado de plástico, terciopelo, cuero, entre otros; causando que al ejecutar el golpe se emita un sonido y caricia diferente.

Azotadores: Generalmente el objeto más usado en el mundo del BDSM debido a su diminuto tamaño (en comparación a otros elementos) y fácil ejecución. Está compuesto por un mango de cuero (como base) y un cuerpo integrado por numerosas tiras de tela o cuero. Existen diferentes modelos, algunos con diseños completamente elegantes (con adornos de oro y cristal) y otros más rústicos, que sin duda despiertan la morbosidad en el momento.