Buscar en blog
Categorías de blogs
Últimas entradas del blog
Un huevo vibrador es un pequeño vibrador con forma de cápsula u óvalo que suele pensarse para uso interno (vaginal) y que, en muchos modelos, se controla con un mando a distancia o app. Eso hace que sea ideal para juegos de poder y control en pareja: una persona lo lleva puesto y la otra decide cuándo, cómo y con qué intensidad vibra.
Existen huevos vibradores con cable y mando, inalámbricos con mando físico y modelos controlados por app. Para juegos en pareja (especialmente fuera de casa), lo más práctico es elegir siempre un huevo vibrador inalámbrico con mando o app.
Antes de empezar a jugar con un huevo vibrador, dedica unos minutos a la preparación. Es simple, pero marca la diferencia.
Para facilitarte el mantenimiento, apóyate siempre en productos de la sección de limpieza y conservación de juguetes sexuales, mucho más respetuosos con los materiales que los jabones agresivos.
Con todo esto listo, el juguete está preparado para entrar en escena sin tirones ni molestias.
Antes de lanzaros al juego en público, es buena idea familiarizaros con el huevo vibrador en un entorno relajado, como el dormitorio.
Importante: nunca introduzcas completamente un huevo vibrador que no tenga cordón o zona segura de agarre; siempre debe quedar algo fuera para poder retirarlo sin problemas.

Una vez dentro, empieza la parte divertida: el control de las vibraciones.
Podéis combinar el huevo con sexo oral, penetración (si el huevo está dentro de la vagina y el coito es anal, por ejemplo) o estimulación clitoriana externa con la mano o con otro juguete.
El huevo vibrador no tiene por qué ser solo interno. También se puede usar externamente para estimular:
Esto lo hace útil tanto para personas con vulva como para personas con pene, ampliando el abanico de juegos en pareja.

Uno de los mayores atractivos del huevo vibrador es poder jugar con él fuera de casa. Aquí la mezcla de excitación, secreto y autocontrol dispara el morbo.
Una persona lleva el huevo vibrador puesto; la otra se queda con el mando.
Podéis convertirlo en juego: si se nota demasiado o alguien “no puede disimular”, hay penitencias o retos eróticos cuando volváis a casa.
Antes de salir, la persona del mando prepara “misiones” que solo ella conoce:
La gracia está en que la persona que lleva el huevo nunca sabe cuándo vendrá el siguiente “ataque” de placer, pero acepta el juego desde el consentimiento y la complicidad.
También podéis usar el huevo vibrador fuera de casa solo para “calentar motores” a baja intensidad y reservar las potencias más altas para cuando volváis al dormitorio.

Jugar con un huevo vibrador es muy seguro si se hace con sentido común. Ten en cuenta:
El consentimiento y la comunicación son fundamentales: el mando da poder, pero ese poder se ejerce dentro de unos límites pactados, no como castigo ni como broma pesada.
Para que el huevo vibrador sea un aliado a largo plazo y no un problema de higiene, sigue siempre una rutina sencilla:
En la sección de limpieza y conservación encontrarás sprays y soluciones antibacterianas diseñadas justo para este tipo de dispositivos.
Cuando ya dominéis lo básico, podéis añadir capas de fantasía:
También podéis alternar quién lleva el huevo y quién controla: el placer no tiene por qué ser siempre para la misma persona.
Sexóloga clínica certificada | Especialista en juguetes a control remoto y juego en pareja
Licenciada en Psicología y Máster en Sexología Clínica. Miembro de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS). Colabora con Sexshop Boudoir en la creación y revisión de contenidos sobre juguetes eróticos, comunicación en pareja y placer responsable.
Inicia sesión para publicar comentarios
Cómo se cuidan los juguetes sexuales?
Las 5 maneras de despertar el sexo
Coronavirus y el placer sexual
Afrodisiacos efectivos para reavivar la pasión con tu pareja
Cómo realizar limpieza a los juguetes sexuales? Guía rápida