Ideas de juguetes para el sexo entre mujeres: para disfrutar a la vez o por turnos, cómo elegir el primero y cómo...
Petting: qué es y cómo practicarlo en pareja
En pocas palabras: el petting es todo el juego erótico que ocurre sin penetración: besos, caricias, roces, masajes y estimulación con las manos o con el cuerpo, con ropa o sin ella. Lo puede disfrutar cualquier pareja, sea cual sea su orientación o su experiencia, y lo que busca es el placer del contacto en sí, sin tratarlo como un paso previo a otra cosa. Solo hace falta tiempo, ganas de explorar y hablar con confianza de lo que apetece y de lo que no.
Qué es el petting
La palabra viene del inglés to pet, que significa acariciar o mimar. En sexualidad se usa para hablar de todas las prácticas en las que dos personas se dan placer tocándose, besándose y rozándose, pero sin penetración. Es lo que en castellano mucha gente llamaría «meterse mano» o «enrollarse», aunque el petting va un poco más allá: es una forma completa de vivir el sexo, no solo un calentamiento.
A veces se distingue entre el petting con ropa, en el que las caricias y los roces se hacen por encima de la tela, y el petting sin ropa, con contacto directo piel con piel. No hay una frontera exacta ni una lista cerrada de lo que entra y lo que no: lo marca cada pareja según lo que le apetezca en ese momento.
Por qué tanta gente lo disfruta
Cuando quitas la penetración de la ecuación, cambia el foco. Ya no hay una meta a la que llegar y todo el cuerpo pasa a ser parte del juego. Algunos de los motivos más habituales para practicarlo:
- Descubrir zonas olvidadas: el cuello, la nuca, las orejas, la parte interior de los muslos o la espalda pueden ser muy sensibles cuando se les presta atención.
- Quitar presión: sin un guion fijo, desaparecen muchas preocupaciones sobre el rendimiento o sobre cómo «debería» ir el encuentro.
- Ganar complicidad: obliga a ir despacio, a mirar las reacciones de la otra persona y a preguntar.
- Adaptarse a cada momento: sirve tanto en una relación que empieza como en parejas de muchos años que quieren salir de la rutina, o en etapas en las que la penetración no apetece o no es posible.
Cómo practicar el petting en pareja
No hay una técnica única, pero sí algunas ideas que ayudan a disfrutarlo más.
Hablad antes y durante
El consentimiento es la base de cualquier encuentro, y en el petting también. Hablad de lo que os apetece probar, de los límites de cada uno y de cómo vais a avisar si algo no gusta. Durante el juego, una pregunta sencilla como «¿así te gusta?» o «¿sigo?» ayuda mucho y no corta el ambiente. Y recuerda que cualquiera puede parar en cualquier momento, aunque antes dijera que sí.
Crea un ambiente sin prisas
Busca un momento tranquilo, sin el móvil sonando ni la sensación de tener que terminar a una hora. Una luz suave, una temperatura agradable y algo de música bajita ayudan a desconectar. El petting se disfruta más cuando no hay reloj.
Empieza por lo más suave
- Besos y caricias con ropa: recorrer el cuerpo por encima de la tela, con las manos o con los labios, ya genera mucha tensión.
- Masaje: un masaje en la espalda, los hombros o los pies relaja y despierta la piel a la vez.
- Contacto piel con piel: cuando os apetezca, quitad prendas poco a poco y jugad con el roce de los cuerpos.
- Estimulación con las manos: la masturbación mutua forma parte del petting. Si quieres ideas, tienes nuestras guías de masturbación en pareja y de fingering.
Juega con los ritmos
Alternar caricias lentas con otras más intensas, acercarse y alejarse, o detenerse un momento para besarse mantiene el deseo vivo. Si os gusta la idea de subir la excitación y frenar antes de llegar al final, os interesará la guía de edging, que encaja muy bien con el petting.
Ideas para darle variedad
- Turnos: durante un rato solo una persona acaricia y la otra se deja hacer, y luego cambiáis.
- Ojos vendados: sin la vista, el tacto se vuelve mucho más intenso. Acordad antes una señal para parar.
- Distintas texturas: una pluma, un pañuelo de seda o las propias yemas de los dedos producen sensaciones muy diferentes.
- Un juego como excusa: los juegos de pareja con cartas o dados proponen retos que ayudan a romper el hielo.
Juguetes y lubricante para el petting
No hacen falta, pero pueden sumar. Un masajeador de cabeza ancha sirve tanto para relajar la espalda como para estimular otras zonas, y muchos juguetes para parejas están pensados precisamente para compartirlos sin penetración. Si vais a usar las manos o un juguete sobre piel sensible, un lubricante de base agua evita roces molestos y es compatible con preservativos y con juguetes de cualquier material.
Precauciones y salud
- Riesgo bajo, pero no nulo: el petting sin penetración tiene un riesgo bajo de infecciones de transmisión sexual, pero algunas, como el herpes o el virus del papiloma humano, pueden transmitirse por contacto piel con piel o con fluidos. El uso de preservativos en los juguetes compartidos y una buena higiene ayudan a reducirlo.
- Embarazo: también es poco probable, pero si hay semen cerca de la vulva existe una posibilidad. Si es algo que os preocupa, hablad de anticoncepción.
- Higiene: lavaos las manos y llevad las uñas cortas y limpias, sobre todo si vais a tocar zonas íntimas.
- Escucha a tu cuerpo: si algo molesta, irrita o duele, parad.
- Ante cualquier duda de salud, consulta con tu médico, una ginecóloga, un urólogo o un centro de salud sexual. Hacerse pruebas de vez en cuando es una buena costumbre.
Si os atrae esta forma de disfrutar sin prisa, seguro que también os gusta la guía de slow sex, el camino lento al placer.
Petting: preguntas frecuentes
¿El petting cuenta como sexo?
Sí, para muchas personas lo es. No existe una definición única de sexo, y el petting es una forma completa de compartir placer, no solo unos preliminares.
¿Se puede llegar al orgasmo con el petting?
Sí. La estimulación con las manos, los roces o un juguete pueden llevar al orgasmo, pero no es obligatorio: también se puede disfrutar sin buscarlo.
¿El petting protege de las ITS y del embarazo?
Reduce mucho el riesgo, pero no lo elimina. Algunas infecciones se transmiten por contacto piel con piel, y si hay semen cerca de la vulva puede haber embarazo. Si tienes dudas, consulta con un profesional sanitario.
¿Hace falta usar juguetes?
No. Las manos, los labios y el cuerpo bastan. Los juguetes y el lubricante son un extra que podéis añadir si os apetece probar sensaciones nuevas.








